Spirit Franchezzo ha rescatado a un espíritu infeliz cuyas oraciones de arrepentimiento han llegado a las esferas superiores–
En el corazón de este hombre había surgido un deseo–desesperado, como le pareció a él mismopara cosas mejores,para que se abriera ante él un camino que, por duro y espinoso que fuera, podría sacarlo de esta noche del infierno y darle, incluso en esta hora undécima, la esperanza de una vida alejada de los horrores de este lugar.
Mientras el Espíritu Franchezzo se retira hacia la puerta, agarrando firmemente al pobre espíritu que había tratado de ayudarlo, ve cuatro espíritus majestuosos de las esferas superiores haciendo pases magnéticos sobre la forma postrada del desafortunado.
Spirit Franchezzo contempla la vista más maravillosa que jamás haya visto.
Del cuerpo oscuro y desfigurado, que yacía como en un sueño de muerte, surgió un vapor parecido a una niebla, que se hizo cada vez más denso hasta tomar forma en la forma del espíritu mismo.–el alma purificada de ese espíritu liberada de su envoltura oscura.Spirit Franchezzo vio a esos cuatro espíritus angelicales levantar en sus brazos el alma resucitada aún inconsciente como si fuera a tener un hijo. A su lado estaba otro ángel luminoso que le dijo–
Ten buen ánimo, ¡oh! Hijo de la Tierra de la Esperanza, porque a muchos ayudarás en esta tierra oscura, y grande es el gozo de los ángeles en el Cielo por estos pecadores que se han arrepentido.



