Decana de Facultad del CAC Carmen Acevedo Carnicero La nube del desconocimientoel texto fundamental de la Oración Centrante. La práctica contemplativa crea un espacio para que estemos con Dios, después del cual regresamos a nuestra vida y compromisos diarios. El autor anónimo de La nube anima a los principiantes a entrar en la contemplación con estas sencillas instrucciones:
Eleva tu corazón a Dios con un suave movimiento de amor. Concéntrate solo en él. Lo quiero a él y no a nada de lo que él haya hecho. No pienses más que en él. No dejes que nada más pase por tu mente y voluntad. Así es como. Olvida lo que sabes. Olvídate de todo lo que Dios hizo y de todos los que existen y de todo lo que está sucediendo en el mundo, hasta que tus pensamientos y emociones no estén enfocados en alcanzar nada…. Déjalos en paz. Por un momento no me importa nada….
La contemplación ha ayudado a todos en la tierra de maneras maravillosas. No puedes saber cuánto…. Así que deja de dudar. Haz este trabajo hasta que sientas el placer de hacerlo. (1)
El autor insta a los contemplativos principiantes a acoger la experiencia temporal de “desconocimiento” que tiene lugar en este tipo de oración:
La primera vez que practiques la contemplación, sólo experimentarás oscuridad, como una nube de desconocimiento. No sabrás qué es esto. Sólo sabrás que en tu voluntad sientes un simple acercamiento a Dios. También debes saber que esta oscuridad y esta nube siempre estarán entre tú y tu Dios, hagas lo que hagas. Siempre te impedirán verlo claramente a la luz de la comprensión en tu intelecto y te impedirán sentirlo en la dulzura del amor en tus emociones. Así que asegúrense de hacer su hogar en esta oscuridad. Quédate allí todo el tiempo que puedas…. Es lo más cerca que puedes estar de Dios aquí en la tierra, esperando en esta oscuridad y en esta nube. (2)
Para Acevedo Butcher, la contemplación es una práctica esencial de nuestro tiempo, que nos permite enfrentar las condiciones desafiantes de nuestras vidas con mayor sabiduría y compasión:
Necesitamos contemplación porque, a medida que nuestro mundo se llena cada vez más, actuamos cada vez más como pasajeros codo con codo en asientos baratos de clase turista en un vuelo interurbano… ¿Quién no pasa el día con prisas? ¿Quién nunca siente la presión de producir? ¿Con qué frecuencia estás en el ciberespacio? Nuestro nuevo ritmo frenético es como veneno para el hecho de que tomemos de la mano a nuestros seres queridos. Ahí es donde entra en juego la contemplación. Nos reconecta con nosotros mismos, con Dios y con los demás. Nos ayuda a aprender a perdonar y sanar nuestras almas….
Durante los primeros dieciséis siglos de la iglesia cristiana, la oración contemplativa fue el objetivo de la espiritualidad cristiana, y ahora en nuestro propio tiempo de transición y agitación… estamos regresando a nuestras raíces. La oración contemplativa es más relevante que nunca. Cada vez más de nosotros practicamos esta antigua forma de oración y encontramos la paz en un mundo de guerra, división política extrema, epidemias, terrorismo, tecnología, superpoblación, ruido, desigualdad y una Iglesia que necesita humildad. (3)
Referencias:
(1) La nube del desconocimientotrad. Carmen Acevedo Carnicera (Shambala, 2018), 12-13.
(2) La nube13.
(3) Carmen Acevedo Carnicera, introducción a La nube del desconocimientotrad. Carmen Acevedo Carnicero (Shambala, 2018), xxix, xxx.
Crédito de imagen e inspiración: Patricio Hendry, intitulado (detalle), 2015, fotografía, Unsplash. Haga clic aquí para ampliar la imagen. Una persona se encuentra en un momento contemplativo de «justo este» con el cielo nocturno.



