¿Qué pasará ahora? ¿Seré castigado?
No existe el castigo. Cada existencia conlleva sus propias lecciones y cargas, que el alma debe asimilar y aceptar. Cuando no lo hace, o cuando rompe cualquiera de las leyes cósmicas, debe ser purificado a través de un atanor, lo cual siempre es una experiencia perturbadora para un alma.
Puedes pensar que es un castigo, pero en realidad es el alma misma la que crea sus experiencias infelices.
Muchas almas en los niveles inferiores del mundo astral rechazan continuamente las lecciones y violan las leyes, y de esta manera prolongan su separación de la Luz Cósmica.
—Jeremías y Joab
Migęne González-Wippler, Qué sucede después de la muerte, evidencia científica y personal para la supervivencia, 1997, Publicaciones Llewellyn, Minnesota, EE. UU., Segunda parte, Kirkudian, 3 almas gemelas, 152-3



