LA NECESIDAD DE LUZ DE LA TIERRA
Jesús vino para mostrar y demostrar que seguimos viviendo después de dejar el plano terrestre.
Enseñó que la Fuerza Divina está verdaderamente dentro de nosotros, atenuada pero inextinguible.
No fue recibido por sus semejantes, pero su Luz, esa alta frecuencia de vibración, que Él pudo transmitir a la tierra, sigue viva.



