Hay un libro, quien corre puede leer,
que la verdad celestial imparte
Y todo el amor que sus eruditos necesitan,
Ojos puros y corazones dispuestos.
Las obras de Dios, arriba, abajo,
Dentro de nosotros y alrededor,
Son páginas en ese libro, para mostrar
Cómo se encuentra Dios mismo.
―Por un espíritu



