Jesucristo fue un moralista exaltado, un filósofo profundo y poseía la energía para poner todo en acción.Era tan superior a los hombres comunes que en aquellos tiempos supersticiosos, era natural que los hombres creyeran que la Deidad había descendido dentro de él y que algo maravilloso había ocurrido en su nacimiento.
―El Sabio



