Elegir la verdad
Despierta al conocimiento de que Dios es, Dios es.
Comience con los niños y enséñeles honestidad antes de enseñarles geografía: honestidad con los padres, honestidad entre ellos y honestidad con ellos mismos.
Déjate llevar de lo irreal a lo real.
Déjate llevar de las tinieblas a la luz,
Ser conducido de la muerte a la inmortalidad.
Estad vigilantes, aceptad todo como lo hace un niño, pero examinadlo todo y probadlo todo como lo hace un hombre, sin prejuicios ni parcialidades.
Cada día elévate al plano del espíritu por encima del mundo físico, más allá de los deseos del mundo astral, más allá del estrato inferior de la mente, hacia arriba y hacia arriba hasta la Fuente de Toda Vida y Toda Sabiduría.
Las puertas se abrirán de par en par hacia aquel que dé el toque correcto.
Familiarízate con tu propia alma. Sepa por qué hace esto o aquello, por qué siente esto o aquello. Siéntate en silencio cuando tengas dudas sobre cualquier asunto y deja que la verdad surja de lo más profundo de ti mismo.
El objetivo de la vida es evocar y desarrollar al Dios interior.
Un buen siervo hace un buen amo y el que es mayor entre vosotros, sea el siervo de todos.
Aquí está la solución a todos los problemas sociales:
Amor a Dios y al hombre.
Aún no has captado el pleno dominio de la voluntad. Puede hacer de ti cualquier cosa que elijas dentro del límite de tu unidad de energía, porque todo es activo o potencial en la unidad de fuerza que es el hombre.
Cuando la luz se vuelve fuerte, la oscuridad se desvanece.
No hay grandeza donde no hay sencillez, bondad y verdad.
Aférrate a la idea de la vida inmortal. Todos somos inmortales, sin fin ni principio.
Atraes hacia ti las experiencias para las que estás preparado y que exiges, y la mayoría de las almas no exigen lo suficiente aquí como tampoco lo hicieron en la vida. Dígales que exijan más y la demanda será respondida.
Habla siempre palabras de amor, verdad y bondad.



