La muerte es tan natural como el nacimiento.
Inmediatamente después de tu transición, eres más o menos igual que antes.
La vida es continua y progresiva y vives, te mueves y tienes tu ser de acuerdo con las leyes de la Naturaleza.
El crecimiento y desarrollo espiritual es una cuestión de vibración espiritual, y antes de que un alma pueda cambiar su condición, primero debe cambiarse a sí misma mediante las leyes naturales de causa y efecto.


