La palabra santos no es una que los espíritus usan en el mundo de los espíritus. No están clasificados en tales categorías de distinción espiritual.
Los espíritus viven en ese ámbito para el cual están preparados.
En alguna ocasión futura, progresarán y avanzarán en su estado; pasarán a otro reino superior y, por lo tanto, continuarán. Pero por mucho que los espíritus se eleven espiritualmente, nunca se convertirán en santos; nunca serán marcados por su nombre como personas de espiritualidad superior.
Los espíritus se presentarán ante todos para contemplarlos tal como son, independientemente del reino en el que habiten. El único signo distintivo es el del reino en el que viven.
Las insignias personales de estatus espiritual no son observables como tales. Cualesquiera que sean las recompensas que puedan obtener, son recompensas personales. No pueden admitirlos en una compañía de santos inexistente.
—Espíritu Robert Hugh Benson



