por Psychology Today: De la atracción a la acción, el comportamiento sexual adopta muchas formas. Como lo expresó el investigador sexual pionero Alfred Kinsey, lo único universal en la sexualidad humana es la variabilidad misma…
El interés humano por el sexo puede considerarse como un imperativo inherente: la supervivencia de la especie depende de ello. Y aunque el deseo sexual tiende a aumentar y disminuir a lo largo de la vida, dependiendo de las demandas externas y la satisfacción de la relación, a menudo sirve como pasaporte hacia el vínculo, la intimidad, el placer e incluso el crecimiento y la curación humanos.
Las personas participan en actividades sexuales por muchas razones: para sentirse vivas, para mantener un aspecto vital del funcionamiento humano, para sentirse deseables o atractivos, para lograr cercanía o para complacer a una pareja que aman. El sexo puede ser uno de los temas más difíciles de discutir para una pareja: los cuerpos y los intereses cambian con el tiempo, y la mayoría de las personas experimentarán algún tipo de problema sexual en algún momento de la vida. Por lo tanto, la comunicación abierta es esencial para la intimidad y la satisfacción a largo plazo.



