por Fu-Ding Cheng: Para aquellos que están activamente en el camino, es nuevamente el momento de nuestro rito de purificación anual que llamamos Ayuno Chamánico.
El “ayuno” chamánico de 40 días
Del miércoles 18 de febrero al domingo de Pascua 5 de abril de 2021
Este “ayuno” es en realidad una dieta depurativa diseñada por usted mismo. Se llama “Ir al desierto” (inspirado en la ida de Cristo al desierto para enfrentar a sus demonios). Al romper con los hábitos rutinarios, eliminamos viejos patrones, heridas y saboteadores internos.
Esto es sólo una guía, por lo que puede revisarlo según sus propias necesidades. Pero decidas lo que decidas, apégate a ello. Practica la autodisciplina y la intención inquebrantable de cumplir tu propio programa. Este es uno de los propósitos principales del ayuno: no sólo vigorizar su propio cuerpo, sino también fortalecer su poder de intención.
El “Ayuno” funciona en varios niveles:
Comida Rápida:
Diseñe un programa que apoye y nutra su cuerpo. Quizás te comprometas a eliminar o poner límites a tu consumo de azúcar, cafeína, alcohol, alimentos procesados, etc. O prometes beber x vasos de agua. Tú diseñas el programa según tus necesidades y tu nivel de autodisciplina. Por ejemplo, “solo tomaré una copa de vino tinto al día” o “nada de azúcar procesada ni cigarrillos…” Considere esto no tanto como “renunciar” a algo, sino más bien como “honrar su cuerpo”, el milagro biológico en el que vive.
Trata tu cuerpo con amor. Prepara y come tus comidas con total conciencia de los sabores, texturas y calidad de los alimentos. Conociendo nuestros tiempos convulsos, no des por sentado tu comida, sino disfrútala con total gratitud.
Ayuno Emocional:
Come sólo amor y alegría. Aunque la ira, la desconfianza, la desilusión y el miedo nos rodeen, deja que todo pase a través de ti y come sólo amor y alegría. Si te atrapa la negatividad, no te castigues ni te condenes, pero tampoco abandones tu programa. Continúe y practique la intención inquebrantable.
Ayuno Cultural:
Consuma sólo medios edificantes, relajantes y/o inspiradores. Vea películas y libros de calidad que tengan beneficios culturales y/o espirituales. Lee la literatura que siempre has querido leer. Tú decides lo que eso significa para ti. Si, por ejemplo, las noticias aumentan la comprensión y la compasión, mírelas. Si te hace sentir cínico, impotente o temeroso, no lo mires. Así como no comerás comida chatarra, no comas medios chatarra. Un guerrero es dueño de su propia atención.
Otras prácticas sugeridas:
- Practica un día de silencio por semana. Elija un día que sea naturalmente más tranquilo. Si esto le resulta difícil, intente comunicarse mediante palabras escritas. Por ejemplo, en un restaurante, es posible que haya un letrero que diga: «Estoy observando un día de silencio. ¿Puedo escribir o señalar mi pedido?». Te sorprenderá lo complacientes que pueden ser las personas. También se sorprenderá de cuánta energía se ahorra al no hablar y de cuánto puede decir sin palabras.
- Si aún debes hablar en tu día de silencio, entonces habla, pero sé lacónico. Cuida tus palabras; hazlos contar.
Practica “Puja” para el cuerpo. (Un puja es el acto de mostrar reverencia a un dios o espíritu a través de invocaciones y rituales). Por ejemplo, cuando te duches, piensa en ti mismo como un dios o diosa al que estás adorando y, mientras te lavas, masajea y acaricia cada parte de tu cuerpo, agradeciéndole por todo el servicio que te ha brindado.
- Haga algo maravilloso para usted cada semana: disfrute de un masaje, una sauna, yoga, un paseo por la naturaleza, una visita a un concierto o museo, o algo especial que siempre haya querido hacer, pero que nunca se haya atrevido a hacer. Ámate a ti mismo.
¡Buena suerte y diviértete con la aventura!



