Es algo delicioso contemplar esta infusión de Luz dada por Dios.
Ilumina todo el ser espiritual, como los más finos rayos de sol dorados que brillan sobre la nieve cristalina helada, dispersando para siempre su resplandor en caminos de menor luz para ayudar a los tímidos en su camino.
Aquí siempre se piensa en otro, ¿sabes? Siempre la mano fuerte de la bondad, que hace nuestra felicidad.
—Clifford en espíritu



