Siempre surge la misma idea de un mundo como el nuestro, un mundo donde todas nuestras capacidades latentes y todas nuestras ambiciones ocultas tengan oportunidades libres y sin trabas. En todos se habla de tierra firme, de flores y animales familiares, de hogares cómodos, de placeres humanos, de ocupaciones agradables, todo muy diferente al cielo vago e incómodo de las Iglesias.
—Sir Arthur Conan Doyle



