31 de diciembre de 2025
Queridos Ancestros, tanto Espirituales como Genéticos,
Nos presentamos ante ustedes en este momento solemne del Año Nuevo para expresarles nuestra gratitud y profunda aspiración como familia espiritual.
Aunque somos una comunidad joven e imperfecta, todos hemos venido con el corazón para encarnar la práctica, generar compasión y servir.
Queridos Ancestros, nos habéis enseñado a no olvidarnos de nosotros mismos, sin importar cuán nobles sean nuestras metas, a volver a casa con nosotros mismos en cada respiración consciente y en cada paso consciente, tomándonos el tiempo para disfrutar de las maravillas de la vida (la salida de la luna, las estrellas, los murmullos de los estorninos surgiendo y fluyendo a través de los cielos invernales) para obtener el alimento y la relajación que necesitamos para que la curación tenga lugar en nuestro cuerpo y mente. Por esto estamos muy agradecidos. Ahora tenemos un camino, no hay nada más que temer.
Mirando hacia 2025 y todo lo que hemos pasado juntos como planeta, vemos que nuestros traumas no sanados, nuestros miedos y nuestra creencia profundamente arraigada en nuestra separación continúan causando mucho daño personal y planetario. Prometemos transformar las raíces de la guerra, el odio y la violencia, generando cada día la energía de la no violencia y la no discriminación en nuestro pensar, hablar y actuar. Continuaremos desafiando los límites de nuestro corazón preguntándonos: ¿Tenemos suficiente sabiduría y coraje para perdonar a quienes nos han herido? Saber que sólo liberando los agravios del pasado podremos avanzar como especie.
Queridos Ancestros, nos habéis enseñado que ninguna cantidad de riqueza y poder puede garantizar nuestra felicidad, seguridad y paz. La verdadera seguridad y agencia reside en nuestro poder de amar y ser felices, aquí y ahora, y nadie nos lo puede quitar. Prometemos cultivar activamente la generosidad y la cooperación como una forma de ayudar a construir una nueva cultura de vida sencilla, intercambio y confianza mutua.
Frente a la desesperación y la división, prometemos permanecer siempre juntos, ser un refugio mutuo y fortalecer nuestra familia espiritual como una comunidad de no violencia, ofreciéndonos mutuamente coraje para cambiar el rumbo de la conciencia colectiva hacia un mundo más pacífico y compasivo.
Queridos Ancestros, por favor acepten nuestras ofrendas de frutas, flores y el incienso de nuestro corazón, como señal de nuestra profunda aspiración, respeto y amor.
Es un nuevo día (año nuevo), prometo vivirlo con atención plena…



