Comience la nueva semana dejando a un lado todas las penas de la anterior.
Comienza el nuevo día encomendándote a Dios y pensando:
Este día va a ser mejor que el anterior.
Haz eso todos los días.Si algunos de los días no responden tanto como deberían, no se desanime, aun así diga:
Mañana será mejor.
Los días serán mejores de una manera que poco entiendes: mejores, más brillantes y más parecidos a las cosas que son del espíritu, porque el dolor no tiene lugar aquí (en el mundo de los espíritus). Los espíritus simplemente recogen el oro que el molde del dolor ha sacado a la superficie, y con este tesoro siguen su camino regocijándose, sin arrepentirse de nada, esperándolo todo, y finalmente, cosechando lo que fue sembrado en la ignorancia y en las tinieblas.
—Zodiac, el Cristo Mensajero



