¿Entra Cristo en el alma humana en algún momento determinado, o poco a poco?
En el alma humana al nacer se implanta la semilla del alma espiritual, que debe ser cultivada por la voluntad; por lo tanto, la vida crística es crecimiento como todo crecimiento.
La naturaleza y el espíritu siguen leyes similares.
En algunas almas el crecimiento es repentino; en algunos es muy gradual, pues cada alma es una ley a sí mismo.



