¿Fe?-
¿Qué es la fe?
Lo sé. Sé que su objeto es el Hijo de Dios. Hasta los mismos demonios saben eso. Sé que Él es el Salvador. Pero cómo salva Él, y cómo un alma perdida puede llegar a tener parte en Él, ¡ay de mí!, no lo puedo decir. Lo que siento por la fe es lo mismo que por el arrepentimiento. Creo que si pudiera arrepentirme, aunque fuera por un breve momento, arrepentirme de verdad, la salvación sería mía. Pero en vano es intentarlo, no puedo, no puedo arrepentirme. A veces siento como si estuviera muy cerca de esa bendita experiencia, como si mi ser fuera a disolverse en lágrimas… ¡ah, vano engaño!
¡Oh, por una lágrima, una sola lágrima!
Sigo suspirando, Padre de misericordia, pero ¿de qué arranca la oración de angustia si está estéril de fe?—Padre de misericordia, ¡oh, concédeme una lágrima!



