Tened caridad para con los pobres y angustiados.
Ponte en su camino y conviértete en una nueva circunstancia en sus vidas para cambiar su pobreza en riqueza, su angustia en placer. Esto llamará y ejercitará su benevolencia. Será una fuente de placer dar a los necesitados y a los que sufren.
Copiar la benevolencia del mundo exterior. La lluvia cae por igual sobre justos e injustos.
―El Sabio



