Hay dos maneras de utilizar la voluntad en tus problemas cotidianos actuales.
Puedes concentrarte en un plan definido y llevarlo a efecto (o no), de acuerdo con la cantidad de fuerza a tu disposición, o puedes desear que las fuerzas subconscientes en ti mismo y en otros yo demuestren el mejor, más elevado y más sabio plan posible.
Este último es controlar todo el entorno con un propósito especial en lugar de controlar o intentar controlar un fragmento del mismo.



