La naturaleza es la nota clave en torno a la cual cuelgan las diversas leyes que reconoces y comprendes como verdaderas revelaciones.
Las huellas de la Naturaleza están siempre presentes y repitiendo lo mismo una y otra vez.
En la Naturaleza, se encuentran los diversos átomos de la materia mezclados en diferentes formas con diferentes atributos, todos viviendo y trabajando bajo las mismas leyes de causa y efecto, atracción, repulsión y procesos de transformación.
La naturaleza, en todas sus diversas formas de vida, muestra cuán sorprendentemente se aplican sus leyes, trabajando en el mismo surco un sistema completo de crecimiento, madurez y transición final.
En toda la Naturaleza encontraréis inteligencia, que es la culminación de las diversas formas de esencias de vida.
Uno dentro de sí mismo no tendría ninguna consecuencia, pero la culminación de estas diversas esencias de vida les trae una inteligencia declarada.
Todos y cada uno de los elementos tienen su afinidad y, a su debido tiempo, avanzan por los caminos de la inteligencia en el nacimiento de nuevas formas.
Así, percibes las fuerzas de lo positivo y lo negativo, que llevan consigo otras dos formas, la atracción y la repulsión.
En la Naturaleza, las estaciones y los años son marcadores del tiempo, hitos en nuestra existencia material cuyo progreso es lento debido a una mente aún no completamente desarrollada, que espera su futuro mediante un estudio científico de la vida.
En toda Naturaleza animada, sientes la presencia y la inteligencia de la vida, la vida que nunca se pierde.
Las flores en primavera envían su fragancia a la atmósfera a través de los gases entrantes, entrando en las células de sus cuerpos, para que tú, como entidad espiritual, bebas de la Gran Fuente del Amor la apariencia de Su Majestad.
Es tan esencial para la vida del espíritu vivir del amor del infinito, como lo es para la flor respirar los gases de la atmósfera que le permitan florecer.
Así como no hay esfuerzo por parte del jacinto para exhalar su fragancia, tampoco hay esfuerzo por parte del espíritu para beber en la Fuente del Amor.
En verdad, las fuerzas de la Naturaleza son grandes, y la comprensión del amado de la Naturaleza os traerá los encantadores preceptos y ejemplos que os enseñarán y conducirán por los senderos más beneficiosos.



