Es karma que cada uno tenemos que cumplir.
Sólo hay una verdad para el alma, y esa verdad es la unión con la Luz de donde se originó.
Encarnas en la materia para experimentarla y luego regresas a la Fuente o Alma Suprema Cósmica. Eso es todo.
Pero para regresar a la Fuente, uno debe estar purificado del contacto con la materia. Si puedes lograr esto después de una existencia, eso es felicidad perfecta, pero es raro.
La mayoría de las veces, el alma debe encarnar varias veces antes de quedar completamente libre de corrupción.
Para experimentar la materia plenamente, ésta debe dividirse en dos mitades, masculina y femenina. Esa es su verdadera esencia. Para regresar a la Fuente, ambas mitades deben estar previamente purificadas y unidas.
—Joab
Migęne González-Wippler, Qué sucede después de la muerte, evidencia científica y personal para la supervivencia, 1997, Publicaciones Llewellyn, Minnesota, EE. UU., Segunda parte, Kirkudian, 8, Verdigris, 213-14



