Nada de lo que compras es una compra única.
Gracias a los servicios llamados Compre ahora, pague después, como Klarna y Afterpay, ahora tenemos la posibilidad de seguir pagando nuestras posesiones mucho después del momento de la compra.
Pero yo diría que hemos estado haciendo esto por un tiempo.
La deuda de los consumidores no es nueva: los estadounidenses gastan 1,2 billones de dólares cada año en bienes no esenciales, gran parte de ellos adquiridos con tarjetas de crédito.
Lo nuevo es la facilidad para endeudarse y la distancia que estos novedosos planes de pago crean entre el impulso y las consecuencias.
Pero la deuda no es la única forma en que seguimos pagando.
Cada artículo que adquieres es una responsabilidad que aceptas.
Esa camisa nueva necesita lavado, planchado y espacio en el armario.
Ese auto nuevo viene con seguro, mantenimiento y preocupaciones.
Ese mueble extra contiene superficies que ahora debes limpiar y organizar.
Después de la venta, continúas pagando por tus cosas: con tu tiempo, tu atención, tu energía y tu paz.
Si no tienes cuidado, una simple compra se convierte en algo completamente distinto: una invitación a castigar tu yo futuro mañana sólo para satisfacer tus antojos hoy.
Comprar ahora.
Paga para siempre.
El precio es sólo el comienzo.
Suscríbase a The Minimalists por correo electrónico.



