El éter es una de las manifestaciones de la fuerza vital: se esparce a través de él como la humedad en el aire. El éter no es un poder como la electricidad.
El éter no es una fuerza en ese sentido en absoluto.
Es un estado o condición que impregna el Universo, cambiando de grado o carácter a medida que te alejas del plano terrestre.
Interpenetrando todo en la Tierra, todas las esferas, todo el Universo, todo el espacio hay un poder tremendo, que es Dios, o lo que (para simplificarlo) llamamos Fuerza Divina. Gracias a esta fuerza divina, todas las cosas viven. Su retirada significa la muerte.



