¿Qué consuelo puedes ofrecer por las pérdidas de los vivos de los muertos? Estoy tan cansado de no saber que es mejor con los que han ido más allá. ¿Qué puedes decir al respecto?
En respuesta, el Maestro responde: Este breve período de limitación, mal llamado vida, no es más que un velo que os oculta la vida real. Es como si te hubieras puesto una venda sobre los ojos durante un viaje y luego te negaras la luz del sol y el hermoso paisaje.
La vida es continua: la conciencia sólo retrocede en el interior.
Periódicamente, la cubierta exterior (el cuerpo físico) se quita, tal como se quita una prenda vieja.
El alma, el ego inmortal, es el yo real, que se viste con diversas vestiduras adecuadas para contactar con las diferentes esferas y estados de conciencia.
Lo hace del mismo modo que se pondría diferentes prendas para diferentes ocasiones, un abrigo de piel para el invierno y uno fino para el verano.
Quitarse el abrigo de piel no altera en modo alguno su individualidad, aunque revela más perfectamente su verdadera apariencia.
Eres el mismo individuo ya sea vestido con una sola prenda o envuelto en muchas.
Lo mismo ocurre con el yo real.
En el momento de la supuesta muerte, se quita la prenda más burda y molesta, comparable a un abrigo de piel, y la conciencia se expande y se vuelve más libre, tal como uno es más libre sin su abrigo de piel.
Ustedes, cuando están envueltos en sus vestiduras carnales, tal vez estén ciegos a la vestidura más etérica y radiante debido al grosor de la exterior, pero sus seres queridos los conocen tal como son.
Cada esfuerzo que hagas para avanzar espiritualmente les ayudará más que a ti y ellos, a su vez, te ayudarán a ti. Por ejemplo, una verdad que podría resultarte muy difícil de comprender, la comprendería rápidamente alguien que estuviera cerca de ti, pero que no estuviera obstaculizado por un cuerpo carnal. Él, a su vez, aportará toda su fuerza amorosa para ayudarte a comprender.
Cuando las personas abandonan la vida terrenal, su carácter no es diferente en nada.
Saben tanto como antes y poco más. La principal diferencia es que se encuentran en un entorno diferente donde sus facultades de percepción son más agudas. Por ejemplo, pueden sentir el pensamiento, mientras que los que están en la tierra tienen que esperar las palabras. Pueden ver tanto el interior como el exterior y pueden transportarse de un lugar a otro mediante el poder del pensamiento. Por lo tanto, podéis comprender bien que al entrar en esta nueva fase de la vida con todo el amor de sus corazones concentrado en un ser amado todavía en la tierra, no desearían pasar más a esferas superiores, sino que permanecerían cerca de aquel a quien amaban.
Y en el plano psíquico, hay maestros cuyo placer es enseñar a todos los que desean aprender, así como enseñan a los que aún permanecen en la tierra.



