Donde la fragilidad y la nobleza se entrelazan
En ningún lugar Shakespeare capta mejor esta tensión que en los discursos donde la majestad y la mortalidad se encuentran en un solo suspiro.
¡Qué trabajo es un hombre! ¡Qué noble en razón, qué infinita en facultades! Y, sin embargo, para mí, ¿qué es esta quintaesencia del polvo? (La síntesis definitiva: capacidad mental infinita combinada con mero polvo).
—Hamlet (Acto II, Escena II)
El hombre, el hombre orgulloso, revestido de una pequeña y breve autoridad, realiza trucos tan fantásticos ante el alto cielo que hace llorar a los ángeles. (La noble lucha de la humanidad por la autoridad se derrumbó en una frágil y tonta arrogancia).
—Medida por medida (Acto II, Escena II)
Somos una materia de la que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida se completa con un sueño. (Asombro digno entrelazado con mortalidad frágil y fugaz).
—La Tempestad (Acto IV, Escena I)
Representando la fragilidad humana
Estos términos y líneas resaltan nuestra vulnerabilidad, necedad, existencia fugaz y susceptibilidad moral.
Quintaesencia del polvo (Hamlet): la insignificancia subyacente de la existencia física.
Animal desnudo y bifurcado (Rey Lear): hombre despojado de ropa, riqueza y estatus: vulnerabilidad pura.
Una sombra andante (Macbeth): vida desprovista de sustancia o permanencia.
Un jugador pobre (Macbeth): la humanidad pretende tener el control en un gran escenario.
Reputación de burbuja (como quieras): la naturaleza frágil y fácil de explotar de la fama humana.
Espiral mortal (Hamlet): la pesada y enredadora carga de la vida física.
¡Fragilidad, tu nombre es mujer!
—Hamlet (Acto I, Escena II)
La vida no es más que una sombra andante, un pobre intérprete que se pavonea y se preocupa durante su hora en el escenario y luego no se le escucha más.
—Macbeth (Acto V, Escena V)
El hombre desacomodado ya no es más que un animal desnudo y bifurcado como tú.
—El Rey Lear (Acto III, Escena IV)
Representando la nobleza humana
Estas selecciones enfatizan la grandeza moral, la majestad intelectual, la empatía y la gracia espiritual.
Noble de razón (Hamlet): la chispa divina del intelecto y la lógica.
Infinito en facultades (Hamlet): capacidad ilimitada para la creatividad y el pensamiento.
En aprensión, cuán parecido a un dios (Hamlet): la capacidad de comprensión y visión profundas.
La cualidad de la misericordia (El mercader de Venecia): gracia moral elevada por encima del poder terrenal.
Un mundo feliz (La Tempestad): una visión de la humanidad como criaturas radiantes y bondadosas.
Su vida era suave y los elementos estaban tan mezclados en él que la Naturaleza podía levantarse y decir a todo el mundo: «¡Era un hombre!».
—Julio César (Acto V, Escena V)
¡Cuántas buenas criaturas hay aquí! ¡Qué hermosa es la humanidad! ¡Oh mundo feliz, que tiene gente así!
—La Tempestad (Acto V, Escena I)
La cualidad de la misericordia no se tensa, cae como la suave lluvia del cielo: es un atributo de Dios mismo.
— El mercader de Venecia (Acto III, Escena i)



