¿Debería ser mañana un día de prueba? ¿Te encontraré al atardecer vencido o vencedor? ¿Habrás escuchado la dureza y la injusticia en silencio y sin ira, devolviendo una respuesta amable? ¿Habrás sido paciente y alegre al sacrificarte por los demás, recordando con ternura sus faltas y las tuyas con seriedad? ¿Habrás mantenido tus pensamientos por encima de la pequeñez y tu alma abierta al espíritu que afluye? Si logras hacer esto, sentirás una paz mucho más profunda que este simple descanso del trabajo espiritual.
—Katherine B. Caine, Luz en el camino oculto, 1886, Ticknor and Company, Boston, 31-2



