Publicado el 1 de abril de 2026 12:33 p.m.
A muchas mujeres se les ha enseñado a temer los cambios que sufre su cuerpo con el paso del tiempo. Los reels de las redes sociales, los anuncios e incluso sus propias expectativas poco realistas contribuyen a ello al recordarle constantemente los cambios que se avecinan. Pero la menopausia no es una enfermedad ni un tabú. Tampoco es un momento en el que debas sentirte simplemente impotente, desesperanzado y frustrantemente fuera de control de tu propio cuerpo. Sin embargo, uno de los síntomas más comunes de la menopausia hace exactamente eso. Estamos hablando de sofocos.
Las investigaciones sugieren que más del 75 por ciento de las mujeres que atraviesan la perimenopausia experimentan sofocos, que son ondas de calor repentinas que van de leves a intensas, y/o sudores nocturnos, que hacen que te despiertes en la oscuridad empapada en sudor. Debido a que estos síntomas ocurren como parte de una transición gradual de la vida, los sofocos y los sudores nocturnos pueden durar una década o más, según investigaciones contemporáneas y textos ayurvédicos que datan de hace unos 3000 años.
Aún queda mucho por entender sobre los sofocos. Sin embargo, cuando se trata de encontrar remedios naturales para los sofocos y los cambios en el cuerpo, lo que falta no es una solución rápida. Es comprender qué está causando los síntomas para poder abordarlos.
¿Qué causa los sofocos, según el Ayurveda?
En la tradición ayurvédica, los sofocos se consideran un efecto secundario del exceso de pitta dosha, que se asocia con un desequilibrio del elemento fuego, o calor, en el cuerpo. (Obtenga más información sobre su constitución única respondiendo nuestro cuestionario de dosha).
Según este enfoque, los sofocos no son una condición aislada sino más bien un signo de desequilibrio. De manera similar, experimentar sudores nocturnos y otros síntomas de la menopausia (incluida la variabilidad del apetito, alteraciones del sueño, ardor de estómago, indigestión y migrañas) es un signo de variabilidad en los elementos fuego y viento del cuerpo. Según Ayurveda, el desequilibrio es causado principalmente por un cambio en agni, que es el fuego metabólico.
La solución pasa por abordar la causa raíz (apoyar y equilibrar la fuerza de la digestión) durante cada etapa de la menopausia. Cuando entendemos lo que está sucediendo y hacemos cambios para corregir lo que está desequilibrado, encontramos que la mayoría de los síntomas no deseados reducen su frecuencia o se resuelven por sí solos.
Remedios naturales para los sofocos
Comience por hacer un pequeño cambio a la vez, educándose desde un lugar de motivación en lugar de temor o abrumador. A partir de ahí, considera incorporar poco a poco otra rutina a tu vida diaria. Cada pequeño cambio apoya el cambio de tus hormonas.
Las siguientes ideas tienen fines educativos y no pretenden reemplazar el consejo médico.
1. No te sobrehidrates
Durante la última década se ha puesto mucho énfasis en la hidratación y, como resultado, algunas personas pueden ingerir demasiada agua, según Ayurveda. Cuando eso sucede, el exceso apaga el fuego gástrico y diluye las enzimas y los ácidos digestivos. A su vez, esto debilita el fuego digestivo y aumenta el elemento viento.
Tómate un momento e imagina que tu fuego gástrico es la llama de una vela. Si el viento se vuelve demasiado fuerte, puede estallar, provocando sofocos y sudores nocturnos, o puede extinguirse, provocando otros síntomas relacionados, como falta de apetito, náuseas y aumento de peso.
Quieres seguir hidratándote. Pero aquí hay 3 cambios simples en su rutina de hidratación que generarán cambios significativos:
• Empiece a beber agua tibia durante todo el día.
Beber agua tibia de manera constante y constante alimenta el fuego digestivo. Cuando bebemos agua fría o caliente, se produce un desequilibrio en el pitta dosha. Como ocurre con la mayoría de las cosas en el yoga y en la vida, nuestra salud interior tiene que ver con el equilibrio y la moderación.
• Reduzca la cantidad de agua que bebe a la vez
Según el Ayurveda, no existe una cantidad predeterminada de agua que todo el mundo deba consumir. Más bien, la cantidad específica de onzas se adapta al individuo. Bébelo a lo largo del día en lugar de beberlo.
• Reduzca su consumo de agua a partir del final de la tarde.
A partir de las 5 de la tarde, el fuego digestivo disminuye. Cuando tomas mucha agua en ese momento, estás diluyendo las enzimas digestivas en un momento en el que ya están débiles, según Ayurveda. Las enzimas digestivas amortiguadas hacen que los órganos digestivos trabajen más, lo que a su vez sobrecarga el cuerpo y genera fricción, lo que puede contribuir a la experiencia de sofocos.
2. Reconsidere sus edulcorantes
Según Ayurveda, algunos edulcorantes se consideran calentadores, lo que puede aumentar el ya desequilibrado pitta dosha en el cuerpo, mientras que otros son refrescantes. Considere reducir la ingesta de edulcorantes calientes, como miel, arce, jarabe y jarabe de agave. Las alternativas refrescantes y calmantes incluyen caramelos de roca, jarabe de dátiles y azúcar de dátiles.
3. Beba té refrescante
Los tés de hierbas ayurvédicos suelen ser recetas que se han transmitido de generación en generación en la India. Esta sencilla receta de 2 ingredientes puede ayudar a calmar los signos de agravamiento de pitta y aliviar la inflamación que provoca sofocos y sudores fríos.
Tome una mezcla de 1 cucharadita de semillas de cilantro y 1/2 cucharadita de pétalos de rosa secos, orgánicos y aptos para uso alimentario. Remoje en 12 a 16 onzas de agua hirviendo durante 3 a 5 minutos. Alternativamente, puedes hervir la mezcla durante 2 minutos. Colar y beber durante el mediodía o antes de acostarse. Puede agregar caramelo de roca, azúcar de dátiles o jarabe de dátiles al gusto para obtener mayor dulzura y un enfriamiento beneficioso.
4. Masajeate con aceite
Engrasar tu cuerpo es una de las prácticas más esenciales y efectivas del Ayurveda. A veces se le llama snehana, que significa «dar amor». Con la disminución de estrógeno antes, durante y después de la menopausia, el cuerpo se beneficia de la lubricación no sólo para reducir la sequedad sino también para ayudar a enfriar el cuerpo y calmar el estrés.
Opte por aceite de coco o aceite de sésamo prensado en frío y aplíquelo suavemente en todo el cuerpo antes de ducharse o acostarse. Si se está quedando sin tiempo o está muy cansado, simplemente masajee estas cinco áreas: plantas de los pies, palmas, axilas, región de la ingle y abdomen. Estos son los escondites comunes para el estrés y el calor y son muy ricos en terminaciones nerviosas que pueden calmarse mediante esta práctica.
5.Haz de la cocina tu farmacia
Incorpore más hierbas refrescantes (como cilantro, perejil y menta) a su cocina y reduzca el consumo de hierbas calientes (incluidos el orégano, el eneldo y el tomillo). Las hierbas no son simplemente agentes aromatizantes; pueden ayudar a equilibrar el cuerpo cambiando los alimentos para que sean menos calientes y más refrescantes, menos irritantes y más calmantes.
Además, prefiera enfriar especias como cilantro, hinojo, comino y pimienta negra en lugar de calentar especias como semillas de mostaza, chiles rojos, canela y clavo.
Al igual que con cada uno de estos remedios naturales para los sofocos, no se necesita una gran cantidad ni esfuerzo para crear un efecto notable. Sencillo lo hace.
Si desea obtener más información, Indu Arora impartirá un seminario web gratuito sobre la menopausia el 5 de abril. La repetición estará disponible durante 15 días. Regístrese con anticipación.



