Domingo
La Caída no es simplemente algo que les sucedió a Adán y Eva en un momento histórico. Es algo que sucede en todos los momentos y en todas las vidas.
—Richard Rohr
Lunes
Al comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, los ojos de Adán y Eva se abrieron a un universo dividido de sospecha y duda.
—Richard Rohr
Martes
En la historia de la Caída veo nuestra propensión a confundir libertad con individualidad. Nos veo distanciados de nuestros cuerpos, ocultando los mismos aspectos de nosotros mismos que nos hacen diferentes unos de otros.
—Brian Bantum
Miércoles
El camino de regreso al Edén, el espacio entre el “paraíso perdido” y el “paraíso recobrado”, el lugar donde vivimos nuestras vidas, puede ser uno de gran amor y gran sufrimiento, de humildad y asombro recién descubiertos.
—Ruth Patterson
Jueves
La nostalgia por lo que se ha perdido persiste mucho después de la niñez y puede impulsar a los buscadores a buscar tanto dentro de sí mismos como en el mundo ese lugar, tiempo y estado mental perdidos.
—Fiona Gardner
Viernes
Todos caminamos por el jardín, lo sepamos o no. Venimos de Dios y a Dios regresaremos. Todo lo que hay en el medio es una escuela de amor consciente.
—Richard Rohr
Práctica de la semana seis
El punto de nuestro ser
La autora y poeta Mary Jo Leddy ofrece este poema, recordándonos que Dios es nuestro punto de origen para toda la creación.
tu eres el punto
de todo Ser.
Cada árbol se extiende
tú decides.
Cada planta alcanza
hasta ti.
Todos los caminos van
hacia ti.
Las muchas aguas corren
hacia la inmensidad
de Tu amor.
el aire respira
en y para Ti.
Cada corazón quiere
para recurrir a Ti.
que infelices somos
cuando extrañamos
el Punto de todo Ser.
Que benditos somos
cuando seguimos nuestro anhelo
y apoyándose en
Tu dirección.
Referencia:
María Jo Leddy, Gratitud radical (Orbis Books, 2002), 104. Usado con autorización.
Crédito de imagen e inspiración.: Abishek Rana, intitulado (detalle), 2020, foto, Unsplash. Haga clic aquí para ampliar la imagen. Una serpiente en un jardín nos invita a hacer una pausa. Se nos recuerda que madurar significa discernir entre el veneno y el desafío. ¿Podemos pasar de la inocencia a la experiencia, mientras mantenemos una relación íntima con Dios?



