Y así el alma
Cuando por fin se libere de las ataduras terrenales,
Vuela desde su prisión a su verdadero hogar.
En la tierra estaba gravado, incompleto,
Mudos y medio ciegos, luchando con la tierra y el pecado.—
Esforzándose y tanteando su camino oscuro—
Con la eterna pregunta en los labios
Eternamente sin respuesta“¿Por qué?«
Hasta que venga el ángel con las alas extendidas,
Oscuro debajo para él pero claro arriba—
Ese ángel que se alza como Jano de dos caras,
Un rostro vuelto para siempre hacia el pasado,
El otro adelante a la vida por venir.—
Ese temido mensajero de lo Invisible
Quien es llamado Muerte por ti, pero Vida por nosotros.
“¡ME DESPERTÉ!” Condiciones de vida en el otro lado



