La vida espiritual está embalsamada con todo. y todo lo que es bello y en armonía al gusto o deseo–
Todas las cosas ministran a la inspiración del alma; no se permite que nada estropee la inspiración en las esferas celestiales.
Nada en la naturaleza se pierde jamás.
La vida no deja de existir porque el cuerpo físico sea destruido. Toda la creación animal está en el mundo de los espíritus en su forma y esfera y muchas más hermosas que nunca se han visto en la tierra adaptadas únicamente a la esfera espiritual.
Todo y todo se parece a la tierra y mucho que la tierra no tiene por su densidad.
Una vida espiritual es sólo una consecuencia de la vida terrenal: en todas partes, ocupada y feliz.



