Llevar la intención a la cocina puede enriquecer la experiencia de cocinar y apoyar una conexión con la tierra y nuestra comunidad.
Cocinar puede ser un delicioso acto de atención, aprecio y conexión. Estas son algunas de nuestras formas favoritas de llevar la atención plena a la cocina.
- Establece tus intenciones: Reconocer el privilegio de preparar la comida y el alimento que ésta proporciona.
- Involucra tus sentidos: Presta atención a los colores, texturas, aromas y sabores de tus ingredientes y a cómo evolucionan a medida que cocinas.
- Desacelerar: Resista la tentación de apresurarse. Muévete a un ritmo suave, saboreando cada paso.
- Estar: Ya sea cortando verduras o removiendo una olla, deja que tu mente se concentre en la tarea que tienes entre manos.
- Acepta las imperfecciones: Los errores son parte del viaje y pueden llevar a agradables sorpresas.
- Utilice ingredientes frescos: Sus sabores y nutrientes naturales realzan tanto el plato como tu conexión con la tierra.
- Adopte el ingenio: Usa lo que tienes a mano antes de comprar nuevos ingredientes. Sea creativo con las sustituciones y deje que su despensa inspire sus creaciones culinarias.
- Honra todo el ingrediente: Usar cada parte de sus ingredientes minimiza el desperdicio. Los restos de verduras se pueden convertir en caldo y las cáscaras de cítricos se pueden rallar o confitar.
- Porciones conscientes: Prepare lo suficiente para su comida o planee las sobras que puedan transformarse en otro plato delicioso.
- Estacional y local: La elección de ingredientes de temporada y de origen local apoya a los agricultores locales y reduce la huella de carbono del transporte de alimentos a largas distancias.
Practica la gratitud: Agradezca a los agricultores, a la tierra y a todos los involucrados en llevar estos ingredientes a su cocina.



