por Lachlan Brown: A veces puede ser difícil encontrar significado y propósito…
Pasamos tanto tiempo trabajando y ocupados que nos olvidamos de detenernos y mirar dentro de nosotros mismos para ver lo que realmente deseamos en la vida.
Afortunadamente, a lo largo de los años, los sabios y místicos se han topado con el mismo problema, lo que ha dado como resultado una sabiduría valiosa de la que todos podemos beneficiarnos.
El budismo zen ha contribuido enormemente al pensamiento humano sobre cómo podemos vivir una vida más pacífica y feliz.
Y hoy, repasaremos 11 de sus conocimientos más importantes que pueden ayudarnos a todos a vivir una vida mejor.
1) Concéntrate en una cosa
Este es un punto simple pero clave que simboliza un aspecto importante de la filosofía Zen.
Centrarse en una cosa es lo que parece: centrarse en la tarea que tenemos entre manos sin distraernos. Cualquier cosa que esté en tu presencia en ese momento, dedícale toda tu atención.
Se ha demostrado científicamente que el cerebro simplemente no puede afrontar eficazmente la multitarea. Puede parecer que estás haciendo más cosas, pero en realidad, probablemente no es así y, sin duda, la calidad del trabajo está disminuyendo.
Si puedes comprometerte a hacer una cosa a la vez, estarás más involucrado en cada momento y serás más capaz de vivir una vida pacífica y feliz.
2) Dalo todo
Hacer algo con cada pulso de tu ser significa estar completamente concentrado en el momento presente.
No me refiero a una concentración tensa y que hace estallar las venas.
Más bien, me refiero a centrarse en el momento presente con una concentración pacífica y sostenida.
Estás aquí, viviendo el ahora mismo, plenamente comprometido con lo que sea que estés haciendo y no hay nada más de qué preocuparte.
3) Deja ir lo que no puedes controlar
Dejar de lado los complejos es una gran parte de la filosofía Zen.
Cuando te das cuenta de la impermanencia de todo lo que te rodea, comienzas a dejarte llevar y a disfrutar del mundo tal como es.
Sin embargo, a lo largo de nuestra vida, muchos de nosotros nos apegamos naturalmente a las relaciones, los objetos materiales y las circunstancias de la vida.
Pero al querer mantener estas cosas arregladas, nos resistimos a la forma natural del cambio.
Entonces, en lugar de continuar con esta tendencia, elimine la fricción liberando apegos y permítase fluir con el universo.
4) Posee sólo lo que necesitas
Muchos de nosotros deseamos y acumulamos posesiones innecesarias como si fuera una adicción.
Sin embargo, según la filosofía budista, puede resultar perjudicial desear objetos superficiales. No le da mucho sentido a la vida y puede dejarte en un proceso interminable de deseo cuando la emoción de poseer estas posesiones materiales desaparece.
Cuanto más puedas eliminar “cosas” de tu vida, menos desordenado te sentirás.
Esto tampoco implica sólo posesiones materiales. Puedes preguntarte qué es realmente importante en tu vida y concentrarte sólo en tus prioridades más importantes.
Una vida simplificada es más placentera y menos complicada.
5) Mantente en contacto con tu salud mental
Consulta contigo mismo de vez en cuando para asegurarte de que estás bien. La vida es agitada y dura, y podemos quedar atrapados en el ajetreo y el bullicio con bastante facilidad si nos lo permitimos.
También puedes utilizar este tiempo para reflexionar sobre lo que estás consumiendo, con quién pasas tiempo y qué estás haciendo realmente en tu vida. Puede que valga la pena deshacerse de cualquier cosa que no contribuya a su vida.
6) Crea orden en tu vida
Según la filosofía budista, el orden es importante porque nos da verdadera libertad. La mayoría de la gente no ve el orden de esta manera, pero eso se debe a un malentendido.
Tener una estructura diaria en tu vida te permite concentrarte en lo que es importante y organizar tiempo para simplemente relajarte.
Significa ser conscientes de lo que realmente estamos haciendo con nuestro tiempo.
7) Vive como si fueras a morir
Muchos de nosotros vivimos nuestras vidas ignorando por completo cualquier pensamiento de que eventualmente vamos a morir.
Pero la filosofía budista dice que esto es un gran error, porque ser conscientes de nuestra impermanencia puede ser una gran fuente de alegría.
Apreciaremos mucho más nuestra existencia porque nos daremos cuenta de que es posible que no la volvamos a tener.
8) Usa tus habilidades creativas
Es importante expresarse creativamente. Ya sea poesía, arte, deporte o escritura, usar tus habilidades creativas puede ser una gran fuente para vivir el momento y disfrutar la vida.
Nos permite expresarnos plenamente y mantener nuestra salud emocional bajo control.
9) Vive el camino intermedio del Buda
Básicamente, esto significa que no deberíamos vivir en ningún extremo de la vida. En cambio, nos esforzamos por mantener el equilibrio.
Es un principio importante que literalmente afecta cada parte de nuestras vidas.
Piense en dos factores importantes de la vida: el trabajo y la familia. Si sigue este principio, dedicará la misma cantidad de tiempo a cada uno, en lugar de centrarse demasiado en ninguno de los dos.
10) Practica la meditación
Quizás esto sea lo más importante de todo cuando se trata de vivir una “vida zen”. La meditación te permite conectarte contigo mismo y encontrar la verdadera paz interior.
Al dedicar 20 minutos al día a meditar, puedes aprender a calmar tu mente y liberar cualquier emoción negativa.
11) Vive tu vida al servicio de los demás.
Si lo que busca es una vida plena, o si desea agregar una alegría inesperada a su vida, trabaje al servicio de los demás.
Nada puede traerte más paz y prosperidad que anteponer las necesidades de otra persona a las tuyas.
(Zen)



